Como cuidar una joya

Teniendo en cuenta que muchas veces las joyas que poseemos contienen en si mismas una fuerte carga emocional, por los recuerdo de momentos especiales o el arraigo familiar. Por lo que el cariño y el esmero definen la mejor manera de cuidar una joya, con independencia de su composición.


Por lo que queremos ayudarte a conservarlas con algunos trucos:
  • Evita el contacto directo de tus joyas con productos cosméticos o químicos que puedan alterar su color.
Lavado con lavavagillas para joyas de metales nobles:    
  • Vierte unas cuantas gotas de detergente líquido lavavajilla en un tazón con agua tibia (no caliente). Mezcla suavemente. Si bien el agua común del grifo funcionará, para obtener mejores resultados, podrás usar agua gasificada sin sodio o agua carbonatada. La carbonación en estos líquidos ayudará a desprender la suciedad y los restos acumulados.
    • No uses agua caliente o hirviendo, en especial si tus joyas tienen piedras preciosas frágiles. Algunas piedras preciosas, como el ópalo, podrían rajarse si se les somete a cambios drásticos y rápidos de temperatura. Del mismo modo, no uses agua congelada porque la suciedad se contraerá y se endurecerá
  • Frota suavemente las joyas con un cepillo dental de cerdas suaves. Frota cada joya por separado y presta especial atención a los rincones y grietas donde podría esconderse la suciedad. Usa un cepillo muy suave, entre más suave, mejor. Las cerdas duras podrían raspar la superficie de la joya. Si tus joyas son bañadas en oro (y no son oro sólido), ¡las cerdas duras incluso podrían borrar la capa de oro en su totalidad! 
  • Enjuaga cada pieza con agua corriente tibia. Enjuagarlas bien ayudará a quitar la suciedad permanente que haya sido desprendida por el cepillo. Recuerda asegurarte de que el agua no esté caliente, en especial si tus joyas tienen piedras frágiles. No dejes que el flujo de agua corra muy fuertemente, ya que se vierte una gran cantidad de fuerza en la joya.
    • Si vas a enjuagar tus joyas en un lavabo, tapa el agujero del desagüe para que no se pierdan por ahí si por accidente las sueltas de tus manos. Otra opción es enjuagarlas en un colador de pasta o filtro de café de metal.
  • Sécalas con un paño suave. A continuación, deja que las joyas reposen sobre una toalla para que se sequen por completo antes de ponértelas de nuevo. Si tus joyas siguen húmedas y te las pones, podrían atrapar la humedad en tu piel, lo cual podría irritarla un poco.

Limpiar las joyas con amoniaco:
  • Deberás saber cuándo limpiar con amoníaco. Esta substancia es un limpiador potente, pero químicamente podría ser algo cáustico. Evita usar amoníaco para limpiar tus joyas con demasiada frecuencia para que no se desgasten; el amoníaco es excelente para las “limpiezas profundas” ocasionales (no frecuentes).
    • Esta substancia podría dañar ciertos tipos de materiales que normalmente se emplean en las joyas. No utilices amoníaco para limpiar joyas de oro con platino o perlas.
  • Agrega una parte de amoníaco para seis partes de agua. Revuelve con cuidado para garantizar que se mezcle uniformemente.
  • Remoja las joyas en dicha mezcla no más de un minuto. No las dejes remojando en el amoníaco demasiado tiempo, ya que esta substancia fuerte podría ser ligeramente corrosiva.
    • Para sacar rápidamente todas las joyas de una sola vez, utiliza un colador de cocina, como si estuvieras cocinando pasta. Tienes dos opciones: las puedes agarrar con un colador de mano, sino puedes verter todo el tazón al lavabo que tenga un colador grande
  •  Enjuaga las joyas muy bien con agua corriente. Tapa el agujero del desagüe del lavabo para que no pierdas ninguna joya preciada que pueda deslizarse de tus manos. Otra opción es sencillamente usar el colador que utilizaste para sacar las joyas del amoníaco.
Limpiar las joyas que tengan gemas pegadas:
  • Ten en cuenta qué tipo de joyas deberán mantenerse secas. Aquellas que tengan gemas pegadas en la montura (como muchos pendientes) no deberán sumergirse en agua. El agua tibia podría desprender el pegamento, lo cual haría caer las gemas, en especial cuando se las somete a un cepillado intenso. Para esta clase de joyas evite la inmersión total en agua.
  • Limpia las joyas con un paño jabonoso y húmedo. Prepara una pequeña cantidad de solución de líquido lavavajillas como en el Método 1. Remoja una toalla delicada y suave en la solución y frota suavemente tus joyas.
  • “Enjuaga” las joyas con un paño humedecido con agua corriente, procurando absorber todo resto de espuma de jabón.
  • Cuelga las piezas al revés después de limpiarlas. Déjalas secar de esta manera. Al hacerlo, cualquier resto de humedad se escurrirá, así te asegurarás de que no humedezca la montura.
Cuidado con el agua hirviendo!  El oro en sí puede hervirse sin ningún problema. Sin embargo, hervir gemas delicadas (tales como el opal, las perlas, el coral y la piedra de luna) podría rajarlas o dañarlas; en especial si las joyas estaban frías antes de hervirlas. Tampoco se recomienda hervir las joyas con gemas pegadas, puesto que podría desprender el pegamento. No obstante, si buscas limpiar joyas sólidas hechas enteramente de oro o que contengan piedras “fuertes” (como los diamantes), hervirlas será una gran elección.
Distribuye las joyas en la bandeja o el tazón de modo que ninguna tenga contacto con la otra; el agua deberá llegar a cada pieza de joyería.

    • Fijate en el buen funcionamiento de cierres y otros elementos mecánicos de la joya, pueden perder fuerza con el uso con riesgo de pérdida.
    • Revisa los engastes observando si hay flojedad en ellos, de manera que se puedan caer las piedras que sujetan.
    • Guarda las joyas de manera individual en sus estuches; estos también las protegerán de rayado y golpes fortuitos, además de facilitarnos identificar al artesano o fabricante de cara a cualquier mantenimiento que fuese necesario.
    • Debes evitar someter los materiales que componen una joya a cambios bruscos de temperatura, o exponerlos al sol directo, de manera continuada.
    • Conserva tus cadenas cerradas y debidamente separadas, evitarás que se formen nudos que las deterioren.
    Si después de leer estas recomendaciones identificas algún problema en tus joyas, te recomendamos que acudas a un profesional de la joyería para devolver tu joya a su estado original.

    Como limpiar joyas de plata:
    Podemos tener no solo joyas de plata sino también cubiertos u otros objetos de valor. Al igual que con el oro, no olvides que si tu joya tiene piedras debes chequear el método de limpieza específico para éstas.

    • Las joyas de plata son muy sensibles al rayado en su uso por lo que debes evitar roces contra materiales duros.
    • La limpieza o el pulido se pueden hacer con una bayeta especial para limpieza de joyas de plata.
    • Las superficies mates se pueden limpiar con un poco de bicarbonato y agua, frotando contra la joya con cepillo de cerdas blandas.
    Cuidado con las perlas! son especialmente sensibles a las cremas, a los cosméticos, a la exposición al calor, etc. Ser cuidadoso con las joyas que las porten en el diseño te ayudará a disfrutar de su belleza durante todo la vida de la joya.

    Cuéntanos algún truco que utilices con tus joyas 

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